AURI (2018)

AURITuomas Holopainen describe el estilo de Auri como “a rabbit hole music and celestial metal with influences from folk music, Celtic music, and soundtracks“.
Un fuerte aplauso para Holopainen y su humildad.

El magazine británico Prog lo describe como “prog folk”.
Unos profesionales como la copa de un pino.

Estamos casi de acuerdo. Es exactamente donde podríamos ubicar a Auri y en general las composiciones de Holopainen y Troy Donockley (Nightwish),  pero en la vertiente sinfónica.
Este proyecto es mucho más completo y consecuente que su primer intento con “The Life and Times of Scrooge. También hay que decir que no es un disco de rock. Emparentado como mucho. Hemos tenido nuestras dudas en incluirlo.

Tuomas sigue con su manera tan particular de componer enrocandose en las mismas notas, aunque está clarísimo que tener a su lado a Donockley le ha aportado ese gusto por los arreglos. Troy toca cualquier instrumento que se le ponga a su alcance.
Auri cuenta con temas y melodías de gran calado, gracias sobre todo al protagonismo de la preciosa voz de Johanna Kurkela, como “The Space Between”, “Desert Flower”, “Night 13”, “Aphrodite Rising“, momentos folk puros muy conseguidos con “Skeleton Tree”, otros más cercanos al Mike Oldfield ochentero en “I hope your world is kind” y brillantes orquestaciones como en “Savant” y “Underthing Solstice“.

54:47 minutos de folk sinfónico sin sobresaltos para disfrutar relajadamente.
Si es eso lo que buscaban, entonces un diez.

Auri-band-2018

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DUKES OF THE ORIENT (2018)

dukesoftheorientxTan viejas como la misma música.
Las historias de si somos o tenemos que ser más de Ozzy o de Dio. De Fish o Hogarth. De Kiske o de Deris. O de Khan o Karevik.
Y por supuesto las hay cuando hablamos de John Wetton y John Payne. Las dos voces de Asia. Tan distintas como reconocibles.
Excepto en el caso de Kamelot, en todos los demás grupos el cambio fue radical. Que incluso, con algunos matices, llegó a afectar claramente en lo compositivo. Y que supusieron un auténtico renacimiento del grupo.
No conocemos a ningún fan clásico de Asia que le ponga un pero a los discos de la época de John Payne. 5 discazos y 15 años enarbolando la bandera del Rock Melódico y el AOR con toques sinfónicos clásicos.
La personalidad de John Payne era tan fuerte que compuso junto a Geoff Downes la gran mayoría de canciones de esa época. Una voz inconfundible. Potente y rasgada en ocasiones o sutil y precisa cuando se requería.

Como en tantas ocasiones, la reunión de los miembros originales de Asia dejó a este excelente músico británico perdido en el maremágnum judicial/musical, aunque le permitieron finalmente girar e interpretar temas de Asia como Asia Featuring John Payne. Pero justo antes de todo esto y solo un año después de su despido, como en un acto de rabia, o mejor dicho, de venganza, los músicos salientes del “Silent Nation” de Asia: Guthrie Govan, Jay Schellen y el mismo Payne, con la incorporación del teclista de los Spock´s Beard, Ryo Okumoto, grabaron una auténtica maravilla. GPS: “Window to the Soul”.

Duesk_of_the_Orient_bandx

Con un sonido más pesado y progresivo, GPS era como el primo de Zumosol de Asia.Y 12 años ha sido una espera demasiado larga.
Todos los implicados en GPS, cambiando a Okumoto por Erik Norlander y varios hachas como Bruce Boillet (Racer X) y Jeff Kollman (Edwindare), son los que han dado vida, con el sello Frontiers, a Dukes of the Orient.
Os reconocemos que queríamos más. Soñábamos con un GPS MK2. Y tenemos un Asia 4.0. Que no está nada mal.
Sonido extremadamente limpio, entre “Arena” y “Aura”. Más teclados que guitarras. 8 canciones y 50 minutos. John Payne carismático a más no poder. Y perfecta composición, muy sinfónica/AOR. Pero le falta un poco de esa garra a la que nos tenían acostumbrados. Aún así, gran retorno.

Por cierto, también somos de Ian Gillan, Glenn Hughes, Ray Gillen y Tony Martin.

DANIEL CAVANAGH: “Monochrome” (2017)

DanCav-Monochrome-smlSopor perfectamente gestionado.
Y lo decimos con mucho cariño, ya que el nuevo disco en solitario del mayor de los Cavanagh (Anathema) es una oda a todos esos momentazos melancólicos que tanto placer nos proporcionan los de Liverpool grabación tras grabación a pesar de la moderada decepción que supuso “The Optimist”, lanzado también este mismo año.
Monochrome” se puede resumir tan fácilmente como resulta disfrutarlo.
Daniel, mi amigo del alma, ha ido al grano en los 48 minutos en los que transcurren los 7 temas. El comienzo es tan perfecto con las preciosas “The Exorcist”, “This Music” y “Soho”, estas últimas con Anneke haciendo de Lee Douglas (vaya dos voces), que es inevitable ser perverso y pensar que se guardó estas canciones para él solito. “The silent flight of the raven” es una excepcional composición instrumental totalmente cinematográfica. Un breve puente de reflexión llamado “Dawn” que nos lleva con su vigoroso violín al final con dos canciones de más de ocho minutos. La lánguida “Oceans of time” con Dani y Anneke y una maravillosa melodía de piano que se entrelaza suavemente con “Some dreams come true” para cerrar de manera impecable uno de los mejores discos de rock sinfónico del año.

STEVEN WILSON: “To the Bone” (2017)

 

steven wilsonYa estábamos avisados.
Es posible que la culpa de tanto rasgamiento de vestiduras y soliviantado sea del propio Wilson cuando afirmó que iba a grabar un disco de pop rock progresivo.
A pesar de ser fans absolutos de los estilajos y estiletes tales como el Proto Doom y el Atmospheric Funeral Metal, sinceramente no comprendemos ese concepto.
La propia idiosincrasia del pop niega el progresivo. Al igual que negaría al jazz. Y el jazz y el progresivo a su vez el tecno (que no consideramos ni siquiera un estilo de música si no un conjunto de números binarios que suenan). En fin.
Antes de enrocarnos en estas opiniones, personales, y que darían para un libro, lo que está claro para nosotros es que “To the Bone” es simple y llanamente un disco de rock con dos temas pop.

Ni siquiera hay una línea argumental clara. Es más bien una colección de retales.
Dos canciones pop, una interesante, “Song of I” (influencias Peter Gabriel) y otra simpática, “Permanating”. Otras dos, de lo mejor, que parecen extraídas de las sesiones de “Hand Cannot Erase”, “Pariah”, con la maravillosa Ninet Tayeb y “Refuge”.
Rock directo en “To the bone”. Un conjunto de buenos temas con tintes sinfónicos que bien podrían estar en cualquier Cd de Blackfield, “Same asylum as before”, “Nowhere now”, “Blank tapes” (Ninet de nuevo), “Song of unborn” y algún que otro innecesario como “People who eat darkness” o “Detonation”.
Todo está producido de manera impecable, como no dudábamos, y con unos músicos tan contrastados como Begg, Holzman y Blundell cuyo sonido y forma de ejecutar hacían imposible que “To the Bone” fuera un disco de pop exclusivamente. Escuchad las baterías de Craig Blundell y el trabajo encomiable de Steven Wilson en las guitarras.
Probablemente sea la grabación en la que más libre ha estado Wilson con su voz y podemos disfrutarlo en muchos más registros de los que nos tenía acostumbrados.

Steven-Wilson

Un buen número de fans no terminaron de aceptar “Hand Cannot Erase” y después de “To the Bone” es probable que no vuelvan.
Cierto es que a un músico como Steven Wilson poco le podemos exigir cuando nos ha dado tanto. Y por su trayectoria ecléctica no nos ha extrañado en absoluto que haya introducido nuevos elementos en esta ocasión.
Los de siempre estaremos ahí y defenderemos muchas de las canciones incluidas en “To the Bone” aunque no hayamos entendido exactamente lo que ha querido hacer.

BE PROG! MY FRIEND 2017 (Pueblo Español, Barcelona, 30 de Junio)

Hemos hecho apuestas para el año que viene y si nuestros sueños se cumplen esperamos a Marillion, Dream Theater, Symphony X y Neal Morse. Igual nos hemos pasado.”
The Road, 01/08/2016

Caligulas HorseSi fue una revelación o no nunca lo sabremos, pero el hecho es que este año, entre otros, han ido Marillion y Mike Portnoy (Dream Theater) acompañado de los Haken y Eric Guillette (The Neal Morse Band). Así pues, además de ir a echar una Primitiva raudos y veloces para comprobar que nuestra clarividencia es mejor que la de Sandro Rey, nos lanzamos de cabeza por tercera vez al fenomenal festival Be Prog! My Friend de Barcelona.
Ni siquiera nos acordábamos que en las mismas fechas se celebraba el mastodóntico Rock Fest. Incluso nos cruzamos con varios Metal Head por el aeropuerto, pero nuestra cabeza estaba puesta en el rock/metal progresivo especializado.
Esa especialización y variedad del Be Prog! es la que hizo sin duda que no compitiera en absoluto con el Rock Fest. y que la asistencia que se reunió en la Plaza del Pueblo Español fuera prácticamente la misma que en otras ediciones. El marco incomparable, el ambiente sosegado, el no tener que esperar colas, la luz que se va perdiendo en el atardecer, el imponente escenario semicircular y un sonido indefraudable (palabro). Definitivamente no, Be Prog! no compite porque no tiene rival.

Nuestra presencia se limitó al viernes 30 tanto por motivos económicos como de sabiduría. Recuperarse de un día de fiesta ya cuesta. De dos es prácticamente una quimera y algunos no tenemos seguro médico privado. Y también porque en esa jornada se concentró parte de lo que nosotros consideramos el auténtico Metal Progresivo y que tantas ganas teníamos de apreciar en vivo, además de nuestros admirados y amados Marillion y los “peculiares” Ulver.

Animals

Enfrentados a un sol en alza salieron Caligula´s Horse. Por sus caras comprobamos que no se esperaban tanta concurrencia y arropo y la presencia de un simpático paisano aussie. Lo que les hizo motivarse y darlo todo en el escenario. Con muy buen sonido para ser los primeros en liza y su metal progresivo, moderno sí, pero repletos de solos punzantes a la antigua usanza, nos ganaron. Jim Grey es un auténtico front man con una calidad de voz altísima y el guitarrista Sam Vallen consiguió que se me erizaran todos los pelos a pesar de los 26 grados que caían en ese momento en Montjuic.
Otra propuesta innovadora era la de los tres magos de Animals as Leaders, dos guitarras y batería, con su metal técnico a lo Mike Varney fusionado con progresivo contemporáneo. Hora y media de música instrumental. Y menuda hora y media. No pudimos apartar la vista de Tosin Abasi y sus tappins, con un sonido en la mezcla un poco bajo al deseado, del impasible Javier Reyes, vestido como un españolito de a pie con su camisa azul de manga larga y sus vaqueros rectos, y sus riffs entrecortados y sobre todo del batería Mark Garstka, un portento.

Portnoy

¿Qué conclusiones podemos extraer del concierto que ofreció Mike Portnoy y del que disfrutamos como niños?
Que es el “puto” amo (fue prácticamente todo lo que grité durante el concierto), que añora a Dream Theater por encima de todas las cosas ya que solo interpretó temas de su ex banda querida y que aunque el grupo de acompañamiento, los británicos Haken junto a Eric Guillette sonaron y ejecutaron a la perfección la suite “The Shattered Fortress”, “The mirror”, “Overture 1928”, “Strange Deja Vú”, “Finally free” y algunos de los temas más complicados de los Theater como “The dance of eternity”, no desearíamos que un músico tan importante para este estilo y para nosotros mismos terminara haciendo versiones hasta el final de su carrera.

En el fondo y la forma soñábamos con escuchar temas clásicos y pegadizos de Marillion, al menos como regalo final en los bises. Sin embargo a la conclusión de las dos horas de música y espectáculo de luces sublimes sin cortes, sin concesiones a la galería, interpretando casi íntegramente “F.U.C.K.” junto a “This strange engine” (15:47), “The invisible man” (13:38) y “Gaza” (17:31), te das cuenta lo serio que se tomó Marillion donde estaban exactamente y que ese era nuestro regalo. Inolvidable.

Marillion 2

No pudimos disfrutar de Ulver por motivos que dejaremos en “personales” y de los que se hablará larga y tendidamente y con muchas risas de por medio. Puede que la culpa fuera que a las diez de la noche ya no quedaba comida más que en un puesto (el único borrón) y que nuestra cena consistiera en un improvisado mix de patatas fritas y palomitas y aún así de lo único de lo que hablábamos al día siguiente era en qué momento compraríamos las entradas para el Be Prog! 2018.
Y por supuesto hicimos nuestras apuestas: Symphony X, Dream Theater y Roger Waters. Nos hemos vuelto a pasar ¿verdad?