DELAIN: “Hunter´s Moon”/MANOWAR: “The Final Battle I” (2019)

 

El inescrutable mundo de los EPs ¿Qué son, cuándo y porqué se editan?

La oferta de los holandeses Delain es exquisita. 4 temas nuevos y 10 canciones en directo. No es un “larga duración”, así que lo llamamos EP.
Una buena manera de contentar, mejor dicho, compensar, a los fans. Refuerza su posición en el mercado y evita el olvido entre giras y nuevas grabaciones. Y muy importante, ofrece la misma calidad que cualquiera de sus obras anteriores. No hay temas de relleno o descartados. “Master of Destiny” y “Hunter´s Moon” son dos de las mejores canciones compuestas por la banda últimamente. Duras, sinfónicas y apasionadas.

Lo de Manowar es un caso aparte. Un burdo uso comercial de este formato enmascarado en su absurda épica. ¿Qué tiene de épico publicar una trilogía de EPs en vez de un CD completo? ¿Qué tiene de heroico hacer pagar tres veces a tus queridos seguidores? ¿Qué tiene de legendario ofrecer una intro orquestal, un tema bastante decente pero muy mal producido “Blood and Steel”, una buena balada “Swords in the Highlands” y la última extravagancia de Joey DeMaio “You Shall Die Before I Die” y nada más?
Somos muy fans de Manowar y sus tonterías, pero cuando el propio grupo dice que: “¡El poder crudo de estas cuatro canciones es insuperable! ¡Sencillamente, no podíamos lanzar más canciones de una sola vez, sería demasiado!”, alcanzamos la categoría de tomadura de pelo. Así, no.

Qué de juego dan los EPs.

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MANOWAR: “Kings of Metal MMXIV” (2014)

Por BorregoMacho

MANOWAR 2014

Este febrero se ha publicado el nuevo trabajo de Manowar, una reedición de Kings of Metal: Kings of Metal MMXIV. Después de 26 años, los clásicos del metal brutal reeditan una de sus creaciones más potentes.

En una sintética explicación, este álbum se divide en dos partes: una lírica de Kings of Metal con “arreglos aprovechando las últimas tecnologías” (aunque no parece que se les dé muy bien estas últimas tecnologías, visto el resultado), y otra instrumental de los mismos temas. A partir de ahora, nos referiremos a ellas como “la aberración” y “el karaoke”, respectivamente.

Porque, lo que se esperaba que fuese un resurgimiento épico tras el desastre de Lords of Steel, no ha resultado ser otra cosa que lamentable.

Lo primero que llama la atención, antes incluso de escuchar el álbum, es que falta un tema. ¿Dónde está Pleausure slave? ¿Es que acaso algo que en 1988 era heroico y ponderosamente machote, ahora, en el MMXIV, es políticamente incorrecto? ¿Es eso o es que, quizás, Manowar no quiere admitir que tiene un problema? Porque, tras escuchar esta nueva grabación, da toda la sensación de que han dejado de lado la Viagra y el Cialis. Definitivamente, a los machomanowar les falta Tauritón.

Comienza la aberración con Hail and Kill, en la cual, en lugar de “violar a las mujeres, apuñalarles en los ojos y quemar sus casas”, en esta nueva versión parecen llamar a la puerta y presentarse educadamente para tomar café en sus casas. ¿Dónde ha acabado la fuerza de saludar y matar? Joey DeMaio apenas se hace notar y la batería no es ni una sombra de la original, aunque después se comprueba que esto es una constante en todo el disco.

El abuelo de A Warrior´s Prayer da miedo. Su artificial voz y su sobreactuación están a la par de su nieto, que parece necesitar un logopeda.

La sensación que aparece tras escuchar esta entrega en su totalidad es de aburrimiento o rabia por haber maltratado uno de los mejores trabajos de Manowar, el original Kings of Metal. En realidad, esta reedición parece una grabación de un grupo local versionando a Manowar. Una pena.

El karaoke, por otra parte, no se libra de la pérdida de potencia. Es descafeinado y mediocre, incluso, siendo una reedición de Kings of Metal. Lo más reseñable es la pérdida de la batería. Mientras que en Kings of Metal cabalgaba, ahora se limita a un trote ligero.

Decepcionante en resumen, y una oportunidad perdida para volver a ser los reyes del metal.

MANOWAR: “The Lord of Steel” (2012)

manowar-the-lord-of-steel-A mí me MOLAN Manowar. Si, y lo digo sin vergüenza alguna.
Sé que están como cencerros, que están ridículos con sus calzoncillos de cuero y que son el grupo de música que más veces utiliza las palabras steel, brother y metal. También se de sobra que no voy a encontrarme en cada disco con una revolución musical (para eso ya están otros) y mi deseo es que vuelvan a contarme lo unidos que estamos los hermanos del metal y que hay que levantarse, asesinar y arrasar con todos los que no crean en el true metal! Así de sencillo y necesario. Como ver una peli de Steven Seagal de vez en cuando.
Comienza “The lord of Steel” -el tema-, la cosa promete, pero algo no va bien. Tenemos un problema. Miro una y otra vez el Cd porque sin duda es una demo con las primeras mezclas del disco. “Manowarrios”, tema fácil y efectivo, pero observo a mi alrededor para detectar la cámara oculta. Esto sigue sin cuadrarme. “Born in a grave”-floja, muy floja- y con ansiedad me voy a la web oficial buscando una nota de prensa que me confirme que por error ha salido a la venta una de las primeras tomas sin pulir. ”Righteous Glory”, y desesperado llamo al tándem Borrego/Macho, los mayores expertos en Manowar de la provincia, que definitivamente me despiertan de mi sueño. Suelto mi espada y caigo de rodillas al suelo. Suena “Annihilation” y Hail and Kill es lo que estoy deseando hacer con DiMaio.
Sigo oyendo el que podría haber sido el tema del disco, “Touch the sky”, muy americano y vibrante y la semi-instrumental “Black List” que me recordaba a su época oscura de “The Triumph of the Steel”.
Una producción muy floja. Las guitarras de Logan parecen grabadas desde el interior de una mina de carbón, el bajo de Joey DiMaio en un segundo plano (inconcebible) y Eric Adams contenido todo el álbum (el fin del mundo era cierto).
El tiempo lo cura todo y con el cariño de nuestros seres queridos y terapia superamos el “St. Anger” de Metallica y el “Virtual XI” de Iron Maiden. Esta vez le ha tocado a Manowar. La vida continúa.