DARE: “Out of the Silence II” Anniversary Special Edition (2018)

DARE

La perfección no se toca
The Road

Las obras maestras no se tocan
AOR Master

Con estas premisas tan poco halagüeñas nos preparamos para hablar pausadamente de un tipo de publicación que rechazamos frontalmente: regrabar una obra maestra.
Para más inri Dare es reincidente ya que hizo lo mismo, con apenas 14 años de diferencia, con el magnífico “Calm before de Storm” y el resultado fue el esperado. No aportó nada.
Existen circunstancias extremas como las de Harem Scarem y su “Mood Swing”, por las cuales se vieron obligados a regrabarlo para recuperar los derechos de las canciones en manos de la discográfica. Pero exceptuando estos casos, el resto solo conlleva habitualmente a la decepción y a la rabia.

Pues bien, con todos estos antecedentes y reafirmándonos en nuestra idea de que se puede celebrar un aniversario con una remasterización o mucho mejor, añadiendo simplemente una bonita portada, un libreto y unos cuantos bonus, versiones y directos, hay que reconocer que pocas pegas podemos ponerle a “Out of the Silence II”.
Está muy bien hecho como destaca nuestro AOR Master. Una producción impecable. Parece que Darren Wharton ha querido dar rienda suelta al excelso guitarrista Vinnie Burns dándole preeminencia en la mezcla final y total protagonismo a los solos con un sonido más metálico. Burns fue la sorpresa para todos en el disco original y todas las críticas se rindieron a su trabajo de guitarras finísimo.
Con un elenco de canciones de este calibre poco había que tocar y lo han cumplido. Darren, amigo del alma, sigue cantando con el mismo gusto que de costumbre aunque se le nota en algunos momentos con menos frescura que antaño. Vinnie clava los solos y además se permite incluir en casi todos los temas nuevos arreglos de guitarra que no desentonan en absoluto.
Cambios leves en ciertas armonías como en “Nothing is stronger than love”, la desaparición de los sintetizadores de acompañamiento en el estribillo de “Under the sun” y el despendole total en “King of Spades” con el final festivo que suelen ofrecer en directo y que es ciertamente impactante. En todos los casos, nos quedamos con los originales.

Si con este respetuosísimo homenaje conseguimos que las nuevas generaciones conozcan esta obra culmen del rock melódico, bienvenido sea.

dare out of the silence

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PERFECT PLAN: “All Rise” (2018)

perfectplan

A veces las palabras salen solas. En ocasiones se realiza una investigación profunda en las entrañas de la red. Y hay ciertos momentos en los que basta simplemente con un intercambio de impresiones con el AOR Master y unas anotaciones básicas para posteriormente desarrollar el texto final.

He aquí las impresiones en bruto tras tres escuchas de los suecos Perfect Plan y su primer CD “All Rise”.

  • Bad City Womanapertura clásica hard rock melódico
  • In And Out Of LoveTemazo Giant
  • Stone Cold LoverWhitesnake
  • Gone Too FarWhitesnake/hammond
  • What Goes AroundHardline y solo sonido John Sykes, gran guitarrista
  • Too Lateotro tema más aor/base hard, grande, muy Lou Gramm y tonos altos en el estribillo
  • Can’t Turn Backanimosa, más rápida, estribillo Pride of Lion/Survivor – Jim Peterik influencias
  • Never Surrendermedio tiempo aor perfecto
  • 1985hard clásico
  • What Can I Dohard clásico
  • Heaven In Your Eyescierre mágico aor, rock melódico, más nórdico y toques Tyketto

Más americanos que suecos.

Band:
Kent Hilli: voz – Lou Gramm, Danny Vaungh, Kelly Hansen y Coverdale
Rolf Nordström: guitarra – Fino, tipo Vinnie Burns, Tony Borg o Denader
P-O Sedin: bajo
Fredrik Forsberg: batería
Leif Ehlin: teclados – se hace notar, bueno

No hace falta decir más.

STRYPER: “God Damn Evil” (2018)

STRYPER_GDEMuy contrariados estamos.
El disco “menos bueno” de Stryper hasta la fecha.

Podría ser así de simple pero demasiado injusto para un grupo como Stryper en los que siempre hay donde rascar.
Pensándolo fríamente, “God Damn Evil” tiene cierta lógica si conseguimos eliminar el F.F.E. (Factor Fan Enfermizo). Tanto “No more Hell to Pay” como “Fallen” son dignos herederos de la época y el sonido glorioso del grupo. Con el siguiente disco ¿qué hacer? ¿seguir igual? ¿innovar? Una diatriba interesante y como siempre no exenta de riesgo para los grupos.
Y no es que “God Damn Evil” sea una revolución como lo fueron “Against the Law” y “Reborn”, pero sí que hay experimentos y algunas estructuras menos propias de los californianos. Y lo que más nos apena, que no engancha. No hay un himno claro. No existe esa melodía con la que te den ganas de comprarte una sudadera o una camiseta, por las fechas que estamos, de rayas negras y amarillas y abrazar al párroco de tu barrio.

Dio bastante que hablar el single de adelanto “Take it to the Cross” con ese estribillo Thrash y voces guturales, que para nuestro gusto no consigue el efecto deseado. Varios temas, muy buenos, pero más propios de Michael Sweet en solitario como “Sorry”, “Lost” (no eran necesarios tantos agudos, Michael) y “Own up”. Sonido metálico clásico más propio de Fifth Angel en “The Valley”, ritmos Glam en “God Damn Evil” y melodías a lo Eagles en “Can´t live without your love”.
Un muestra del agotamiento compositivo de Michael Sweet la encontramos en un tema tan insulso como “Sea of Thieves” o que en los estribillos de “God Damn Evil” y “You don´t even know me” se repita casi el mismo fraseado.
La contundencia heavy que cierra el disco, “The Devil Doesn’t Live Here”, de lo mejor, nos da un respiro de cara al futuro.
A confesarse toca.

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DUKES OF THE ORIENT (2018)

dukesoftheorientxTan viejas como la misma música.
Las historias de si somos o tenemos que ser más de Ozzy o de Dio. De Fish o Hogarth. De Kiske o de Deris. O de Khan o Karevik.
Y por supuesto las hay cuando hablamos de John Wetton y John Payne. Las dos voces de Asia. Tan distintas como reconocibles.
Excepto en el caso de Kamelot, en todos los demás grupos el cambio fue radical. Que incluso, con algunos matices, llegó a afectar claramente en lo compositivo. Y que supusieron un auténtico renacimiento del grupo.
No conocemos a ningún fan clásico de Asia que le ponga un pero a los discos de la época de John Payne. 5 discazos y 15 años enarbolando la bandera del Rock Melódico y el AOR con toques sinfónicos clásicos.
La personalidad de John Payne era tan fuerte que compuso junto a Geoff Downes la gran mayoría de canciones de esa época. Una voz inconfundible. Potente y rasgada en ocasiones o sutil y precisa cuando se requería.

Como en tantas ocasiones, la reunión de los miembros originales de Asia dejó a este excelente músico británico perdido en el maremágnum judicial/musical, aunque le permitieron finalmente girar e interpretar temas de Asia como Asia Featuring John Payne. Pero justo antes de todo esto y solo un año después de su despido, como en un acto de rabia, o mejor dicho, de venganza, los músicos salientes del “Silent Nation” de Asia: Guthrie Govan, Jay Schellen y el mismo Payne, con la incorporación del teclista de los Spock´s Beard, Ryo Okumoto, grabaron una auténtica maravilla. GPS: “Window to the Soul”.

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Con un sonido más pesado y progresivo, GPS era como el primo de Zumosol de Asia.Y 12 años ha sido una espera demasiado larga.
Todos los implicados en GPS, cambiando a Okumoto por Erik Norlander y varios hachas como Bruce Boillet (Racer X) y Jeff Kollman (Edwindare), son los que han dado vida, con el sello Frontiers, a Dukes of the Orient.
Os reconocemos que queríamos más. Soñábamos con un GPS MK2. Y tenemos un Asia 4.0. Que no está nada mal.
Sonido extremadamente limpio, entre “Arena” y “Aura”. Más teclados que guitarras. 8 canciones y 50 minutos. John Payne carismático a más no poder. Y perfecta composición, muy sinfónica/AOR. Pero le falta un poco de esa garra a la que nos tenían acostumbrados. Aún así, gran retorno.

Por cierto, también somos de Ian Gillan, Glenn Hughes, Ray Gillen y Tony Martin.

DEF LEPPARD: “Hysteria” (1987)

HYSTERIA

Por The Road & Miguel “AOR Master” Mérida

El comentario de nuestro AOR Master en la entrada dedicada a Stan Bush & Barrage nos ha hecho pensar en si éramos capaces de confeccionar una lista de los 10 mejores discos de AOR de la historia.
Primer obstáculo: solo 10. Segundo: ¿qué entendemos por AOR? Tercero: ¿los más representativos, los de más calidad o los que más nos gustan?

Tenemos claro que hay que mantener la mente abierta y entender el Adult Oriented Rock de un modo global. Estamos tan tarados que podríamos intentar hacer listas diferenciando el West Coast del AOR y el Rock Melódico, incluso por nacionalidades si nos ponemos. Estilos que se solapan, se mezclan, se complementan. Pero la úlcera ya empieza a resentirse solo con pensar en esos top ten, así que os pedimos comprensión.
Y también que esta lista debe estar basada en experiencias personales. No vamos a hacer una base de datos ni una encuesta. Esta será nuestra lista con sus luces y sus sombras y como siempre con una curiosa historia detrás.

Ya conocéis nuestra afición por los métodos científicos complejos. Así que junto a nuestro AOR Master nos pusimos manos a la obra. 2 listas en Word y un Excel. Ni la Teoría de Cuerdas.
La nuestra, condensada, no sin sufrimiento, a 14 discos imprescindibles, 8 finalistas y 26 posibles. Ya empezábamos mal. Y la de nuestro AOR Master, también con 14 referencias innegociables y 17 extras. Un infierno.
Sin embargo entre ambas listas de los 14 elegidos había 7 coincidencias. Excelente noticia. Ahora teníamos que cuadrar entre los no coincidentes y los siguientes candidatos. 2 más. Y un último filtro con el excedente. Ahí estaba. The last one. Solo podían quedar 10.
Por supuesto que no son todos los que están. Y la grandeza de nuestro mundillo ha provocado que discos sin discusión para uno, ni siquiera estuvieran en la lista del otro: The Storm, Overland, Signal, Bad English, Styx, Heartland, Zeno o Steelhouse Lane.  Que no tuviéramos claro si eran demasiado Hard: Giant, TNT, Joshua, Bon Jovi. O sinfónicos: Kansas, Magnum, Asia. O sencillamente se han quedado fuera por las fuerzas del destino: Michael Thompson Band, Mecca, Pride of Lion, Alien, Shy, Unruly Child. Aunque sean auténticos clásicos: Chicago, Toto, Journey. Ahí es nada.

A pesar del respeto que produce leer todos estos nombres, el método y el corazón mandan y han decidido que Los 10 mejores discos de AOR de la historia para The Road to Madness sean:

Survivor: “Vital Signs” (1984)
FM: “Though it Out” (1989)
Dare: “Out of the Silence” (1988)
Stan Bush & Barrage (1987)
Desmond Child: “Discipline” (1991)
Jimmy Barnes: “Freight Train Heart” (1987)
Drive She Said (1989)
Heart: “Brigade” (1990)
Harem Scarem (1991)
Strangeways: “Walk into Fire” (1989)

¿Por qué entonces el disco elegido para gobernarlos a todos o en términos menos Tolkienianos, el mejor de todos, es “Hysteria” de Def Leppard?
Porque este disco no se puede numerar. Es la Zona 0. No porque fuera el comienzo de todo si no porque redefinió y creó un cisma en los estándares establecidos del mundo del rock melódico.
Hasta la próxima lista.