LOUDNESS: “Lightning Strikes” (1986)

loudness lightningNos obsesionamos allá por los años 80´ por compilar los solos de guitarra más largos que había dentro de una canción cantada. Instrumentales no valían ¿Obsesivos compulsivos? Sin duda. Y una lista más que hacer.
Obviando conscientemente a Blackmore, Paige y Malmsteen, el triunvirato resultante tenía poca discusión para nosotros: Ted Nugent y su estratosférico solo de “Tied up in love” (y mejor video), Paul Quinn y su legendario solo en “Crusader” de Saxon y los múltiples solos encadenados a modo de orgía guitarrera que contenía aquel tema compuesto por Dio/Campell/Vain para el “Hear´N Aid”, “Stars”. Cómo técnicamente, este último no era un solo en su sentido más estricto, su puesto lo ocupaba Glenn Tipton en “Beyond the realms of death” de Judas Priest.

Y es que hay solos de guitarra, incluyendo los antes expuestos, que se quedan en la memoria individual. Da igual cuando suenen o en qué circunstancia. Una vez aparecen, se hace el silencio y en la habitación solo quedas tú y tu guitarra imaginaria (o raqueta Dunlop de madera).
Podemos intentar convenceros de que son los mejores. Los más técnicos. Los de mayor feelin´. Ni caso. Son los nuestros. Nuestros queridos y favoritos solos de guitarra.

Pocos solos de guitarra provocan que el tiempo se pare en seco como lo hace David Guilmour en directo en “Comfortably Numb”. Que nos haga soñar como John Petrucci en “The spirit carries on” o llorar como Tore Ostby en “Missing you”.
Pero también nos es muy difícil no emocionarnos con Dario Mollo en “If you believe” o con el mejor solo de Michael Romeo, que curiosamente no es de Symphony X y que siempre hemos pensado que es insuperable: “Down of a million souls” de Ayreon. Como le ocurre a Michael Sweet en el “Surrender” de Stryper. Tan técnico que es difícil seguirlo incluso sin cuerdas.
Os mentiríamos si no incluyéramos a la dupla Murray/Smith de “Revelations” o al Steve Rothery de “Sugar Mice”. Y os sorprenderemos probablemente con el punzante e híper heavy solo de Jens Ludwig de Edguy en “Painting of the Wall”, el solo que va cerrando en fadeNightmare” con Richie Zito y Kasper Damgaard de Cornerstone en “Passion and Warfare”.

akira

Seguro que se nos han quedado muchos en el tintero, pero el que siempre aparece es Akira Takasaki. Incluiríamos en todas las lista cualquiera de sus solos en “Thunder in the East” y sin embargo nuestro tono de móvil es desde hace años “Streetlife Dreams” del “Lightning Strikes”.

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LOUDNESS: “Soldier of Fortune” (1989)

loudness_soldierFuego Cruzado, tu programa de Heavy Metal en el 107.8 de la Frecuencia Modulada”.
Programa pionero para las tardes y fines de semana en Málaga Capital. De hecho, la señal no llegaba más allá de Pedregalejos. Pero qué buenos ratos y qué aprendimos. Sobre todo lo difícil que es ser locutor con marcado acento malagueño.
Félix, Miguel y un servidor nos sentíamos como pez en el agua. Un amable sacerdote evangelista puso en nuestras expertas manos varios cientos de miles de pesetas ubicadas en una pequeña iglesia de Calle Ollerías (surrealista) y no defraudamos.

Disponíamos de nuestro propio apartado de correos dónde recibíamos cientos de cartas de nuestros fans (me he venido arriba, igual fueron unas 20 pero con muchas páginas), ofrecíamos en cada programa un especial de un disco elegido, nuestra propia sintonía de apertura (“Party all over” de Treat y posteriormente el “We got the power” de Lizzy Borden) y un espectacular y complejo concurso musical; poníamos un tema unos segundos y los osados oyentes podían llamar y entrar en directo con sus ídolos locales. Si acertaban el grupo se llevaban una camiseta. Éramos unos pioneros sin duda.

Una calurosa tarde de emisión de Fuego Cruzado pusimos en marcha nuestro fascinante concurso. 10 segundos, nada. 30, tampoco. Lo habíamos puesto difícil, lo sabíamos y nos sentíamos muy orgullosos, nuestro ego llegaba hasta la Plaza de la Merced, pero queríamos sobre todo regalar esa sencilla camiseta y que vinieran a visitarnos al estudio, de manera que dimos una pista que a la sazón fue definitiva: “es un grupo japonés”. Una milésima de segundo después sonó el teléfono y una voz grave y serena dijo: “es Loudness”. Acertó.
Reconozco que no recuerdo el tema en cuestión 24 años después, pero sí que estaba incluido en el maravilloso “Soldier of Fortune” de la mítica banda japonesa. El ganador, un tal Alejandro Jiménez, que días antes había escuchado el Cd en nuestra casa.
Nuestro ventajista amigo renunció como un caballero que es a su camiseta 100% algodón y el show continuó. Grandes recuerdos.