JUDAS PRIEST: “Firepower” (2018) – Part. 2

Trapped inside the mind of the spectre

Y así nos sentimos. Completamente atrapados por esta canción ejemplificadora de todo un estilo. Enjoy.

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JUDAS PRIEST: “Firepower” (2018)

JUDAS FIREPOWER

Acertamos cuando intuimos que la gira “Epitaph” no era una despedida real. Y fallamos cuando vaticinábamos el fin irremediable tras el pobre “Redeemer of souls” y el declive físico de Rob Halford en algunas actuaciones.
Antes de oír los singles de adelanto de “Firepower” se vislumbraba un halo de esperanza escuchando a Halford en su colaboración con In This Moment, “Black Wedding”.
Muchos son los cantantes clásicos que están adaptando con éxito sus voces a la irremisible edad: Gillan, Meine, Dickinson, Byfford y Halford. También muchos de estos grupos, con varios altibajos en su haber, han sabido reciclar recientemente su sonido para seguir sonando frescos tras 40 o 50 años de carrera musical. Maiden es la triste excepción. Y si pensamos en “Redeemer of souls” como un simple tropiezo en el camino, Judas Priest no es uno de ellos. Siempre han sabido estar un paso por delante y estar a la altura. Incluso la controvertida publicación de “Jugulator” con Ripper Owens fue una auténtica demostración de cómo hacer las cosas. Cambiar completamente el chip y grabar el disco más extremo de tu carrera (y muy bueno).

JUDAS BAND 2018

Y aquí estamos frente a “Firepower”. Un disco perfecto.
Quizá nosotros lo hubiésemos dejado en 12 temas. Y haber guardado “Necromancer” y “No surrender” para ediciones de luxe y que nos hubiéramos quedado con ganas de más. Pero no. Judas ha echado toda la carne en el asador.
Hemos disfrutado como niños. De la producción entre “Painkiller” y “Angel of Retribution” realizada por su productor de toda la vida Tom Allom junto a Andy Sneap que siempre imprime esa vigorosa potencia a las guitarras y a la base rítmica (el doble bombo de Travis da auténtico vértigo). De una clase magistral de Faulkner y Tipton titulada “Como incluir 100 riffs de guitarras en 58:20 y quedarse tan pancho”. De los excelentes solos de Richie Faulkner, prácticamente en solitario, debido a la enfermedad del bueno de Glenn Tipton. De lo especialmente bien que canta, incluyendo un buen puñado de agudos, ha compuesto las melodías y ha tratado los coros y dobles voces Mr. Robert Halford.
No quiero haceros spoilers, pero si os decimos que hay pinceladas de Megadeth, Saxon, Black Sabbath, Queensrÿche y brochazos de los mejores Judas Priest, seguro que os entran más ganas de ver esta película.
¿El futuro de Judas Priest a partir de ahora? Se admiten apuestas.

No tienen el factor cool de Metallica ni el showmanship de Iron Maiden, pero tienen una grasa y una agresividad únicas”. Juanjo Ordás (Efe Eme.com)

JUDAS PRIEST: “Nostradamus” (2008)

nostradamus¿Que qué CD llevo en el coche esta semana?
Todo comenzó con una canción…

Escuchando “Lightning Strikes”, el adelanto de su inminente “Firepower”, me regocijé al escuchar de nuevo a un sólido Rob Haldford y casi se me olvidaron los dolores de cabeza y corazón que me produjeron el decepcionante “Redeemer of Souls”. Y una cosa llevó a la otra aunque no pensaba que a tantas.
Prácticamente llevo dos semanas escuchando exclusivamente a Judas Priest.
Dándome cuenta que no tengo en CD los tres primeros discos y que tengo que tirar de aquel antiguo recopilatorio denominado “Hero, Hero” y que compré a una edad temprana en el mítico Discoplay. Comprobando con el DVD de su espectacular concierto en Texas “Priest…Live” el estado de gracia del grupo en los 80´ y que efectivamente el Heavy se puede bailar siempre que sea con el estilo y la clase de Halford. Recordando lo blandito que era “Point of Entry”, lo especial, más que innovador de “Turbo Lover”, lo completo que sigue siendo “Ram it Down”, lo brutal que es “Painkiller” y lo bueno que fue su retorno con “Angel of Retribution”.
Y la duda existencial que me provoca “Nostradamus”.

¿Es el mejor disco de toda su carrera?
Su única obra conceptual. El más variado. Con influencias cuasi sinfónicas que no se oían desde “Rocka Rolla”. Baladas conmovedoras, interludios y orquestaciones a cargo de Don Airey. Crujientes cabalgadas metálicas y medios tiempos. Producción inmaculada. Halford interpretando cuan tenor en una ópera de Puccini y los solos de Tipton y Downing más trabajados desde “Defender of the Faith”. Creo que no me dejo nada.

Seguiré reflexionando mientras asimilo la noticia del Parkinson de Glenn Tipton y su inevitable despedida.

judas band

JUDAS PRIEST: “Redeemer of Souls” (2014) Part. 2

Por BorregoMacho

judas 3

¡Fantástico! Tengo en mis manos el último trabajo de Judas Priest, “Redeemer of Souls”, recién salido del horno, calentito. Cuando ya parecía que no volvería a escuchar al embustero de los sueños, Halford ha decidido hacernos un último regalo antes de su jubilación.
Je je… Disco en marcha en 3,2,1…Ya comienza…

Fase 1: Negación.
Me he equivocado de disco. Claro, eso debe ser. El que canta no es Halford, es otro, así que no puede ser Judas. Ah, pues sí que lo es. Creo que Judas me está mintiendo, ese no puede ser Rob Halford.

Fase 2: Ira.
¿¡Pero qué clase de petardo es éste!? Se están riendo de los fans de Judas. No sólo la música es apática, y la voz una broma de mal gusto, si no que la letra es realmente floja. ¿Pero quién ha compuesto esto?

Fase 3: Negociación.
Bueno, aquí no ha pasado nada. Han tenido un mal día y Halford está mayor. A lo mejor es culpa mía, que no estaba con el ánimo adecuado. Voy a escuchar el álbum una segunda vez y seguro que mejora mi perspectiva en esta ocasión. Todo es cuestión de escucharlo varias veces e ir descubriendo esos pequeños matices de calidad.

Fase 4: Depresión.
Oh, dios, Halford, ¿qué te ha ocurrido? La gran voz del metal, aquella que nos ponía los pelos de punta… Rob, tú antes molabas… ¿Es que acaso se ha perdido la voz de Halford para siempre?

Fase 5: Aceptación.
El disco es más malo que un dolor, no importa las veces que lo escuche: la música sigue siendo igual de mala, la voz de Halford ya no es lo que era e incluso las letras son mediocres. Recuerda al sonido de una formación amateur.

Hermanos del metal, no desesperéis. Uníos en este momento de luto musical. Siempre nos quedará volver a 1976 y escuchar, una vez más, “Sad Wings of Destiny”.

JUDAS PRIEST: “Redeemer of Souls” (2014)

priestMe equivoqué. Sí.
En nuestra entrada dedicada a la gira de despedida “Epitafh”, dudaba de que fuera un auténtico adiós, pero así ha sido. Podemos por fin relajarnos y saludar desde la lejanía a Judas Priest. Su último disco en estudio fue el estupendo “Nostradamus” de 2008 y nunca más volverán.

No cabe duda que los cabezas pensantes de Sony Music son unos verdaderos cachondos y nos lo hemos creído por un momento. Nadie en su sano juicio hubiera dejado que todo un Rob Halford con sus aptitudes tan dañadas volviera ni tan siquiera a intentar cantar. Tampoco permitir a Glenn Tipton componer de nuevo en solitario. Tipton no es nada sin K.K. Downing. O grabar a Scott Travis como si estuviera recluido en un garaje. Los seguidores del tremendo batería americano desde Racer X no lo hubiéramos permitido.

Por criticar un poquito a estos amantes del Día de los Inocentes, desde The Road pensamos que hubiera sido más consecuente dejar este material, demos perdidas del “Angel of Retribution” seguramente, para la multitud de ediciones especiales y The Best of que vendrán ahora, una vez confirmada la desaparición de Judas Priest.