JORN: “Life on Death Road” (2017)

jorn 2017Vayamos por partes.
Voodoo Circle es un proyecto comandado por el guitarrista Alex Beyrodt, acompañado de sus compañeros de Primal Fear y con el estupendo cantante David Readman (Pink Cream 69), que se dedica a plagiar/homenajear a los Whitesnake de la era John Sykes.
¿Qué ocurre exactamente si cambias a Readman por Jorn? ¿“Life on Death Road” o hay algo más?
No tenemos muy claro si ha sido Jorn el que los ha llamado o ha sido al contrario, pero sí que este CD suena a Coverdale/Sykes del 1987 por los cuatro costados y que “Life on Death Road” es el mejor disco en solitario de Jorn desde “Lonely are the Brave”.
Que David Coverdale es una referencia para Jorn Lande no es una sorpresa habiendo formado parte de The Snakes junto a los guitarristas originales de Whitesnake, Moody y Marsden. Si el cantante noruego hubiese querido hacer un disco de versiones de la serpiente blanca tampoco nos hubiera extrañado ya que conocemos su pasión por los discos tributos ¿Cuántos van ya?
Pero Jorn es mucho Jorn y su personalidad es tan poderosa que finalmente puede llevar a su terreno casi cualquier tema por muy influenciado que esté. Influencias que él nunca esconde por otra parte.

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Y de esta manera junto a Alessandro Del Vecchio, al que hay que reconocerle la excelente labor que está haciendo como productor y compositor en diferentes estilos sin anclarse en un único sonido Frontiers que no hubiera llevado a ninguna parte ni a Del Vecchio ni al sello, el cantante noruego ha compuesto el paquete de canciones mejores y más contundentes de su carrera en solitario desde hace muchos años.
Como bien apunta nuestro AOR Master, mientras más enfadado esté Jorn, mejor.
Por fin volvemos a disfrutar de sus melodías características en el heavy rápido de apertura de “Life on Death Road” (atentos al duelo de solos entre Beyrodt, magistral todo el disco y Gus G), en la contundente “Hammered to the cross” (que gran riff), en las melódicas “Love is the remedy” y “Man of the 80´s”, una de nuestras favoritas y sobre todo en esos medios tiempos donde Lande es capaz de llorar como en “Dreamwalker” o en la balada a lo Allen/Lande, “The Optimist”.

A un tipo con un Premio Nobel (por lo menos se lo merecía) en su haber por “Burn the sun” de Ark, varias matrículas de honor (“Hourglass”, “Worldchanger”, “Masterplan”, “Aeronautics”, “The devil´s hall of fame”, “The Battle”) y no menos sobresalientes y que descubrimos haciendo de malvado inquisidor en la ópera rock de Nikolo Kotzev, “Nostradamus” y al que después de esa interpretación memorable no hemos dejado de seguir y admirar, solo le vamos a poner un notable por “Life on Death Road”. Algo que no está mal después de tanto aprobado justito y porque a pesar de las buenísimas canciones que hemos destacado, hay otras tantas que no se diferencian apenas entre ellas y sobre todo dos, “I walk away” y “Devil you can drive” en las que a pesar de los esfuerzos resultan fallidas.
Buen retorno.

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JORN LANDE & TROND HOLTER: “Dracula: Swing of Death” (2015)

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Tras un título nefasto, una portada patética y un video promocional que tras verlo te dan ganas de tirarte a las aguas por las que hace el panoli Jorn, hay un Cd estupendo.

También podemos desmontar lo trasnochado de una nueva y supuesta Rock Opera, ya que entre las canciones, muy buenas, insisto, no hay ningún hilo conductor musical y transcurren una tras otra como cualquier otro álbum sin esa etiqueta y que la poco imaginativa idea sobre la que gire sea la múltiplemente manida historia de Bram Stoker.
Este Cd podría haberse llamado tanto “Drácula” como “Rainbow to Valhalla” o “Podría ser peor, podría llover”.

Terminado el despelleje (por favor, no veáis el video si queréis conservar las pupilas), solo se pueden decir cosas buenas de “Swing of Death”. Se hace corto. ¿Más pegas?
Otra curiosidad de este Cd es que en él encontramos pinceladas de casi todos los estilos grabados por Jorn Lande. “Hands of your God”, la intro diabólica,  podría haber sido parte de “The Devil´s Hall of Fame” de Beyond Twilight (menudo disco). “Walking on water”, unos de los grandes temas de Drácula, es más Jorn en solitario hasta que Holter hace de Gary Moore con sus melodías celtas. “Swing of death” nos devuelve al Lande melódico de “Blood of the highway” y más toques folk (todos sabemos que Drácula era de Dublín).
He leído que el video ha sido utilizado como arma de destrucción masiva.

Clarísima la influencia hard de Trond Holter de Wig Wam, grupo recomendado, en todo el álbum y que realiza un trabajo espléndido, destacando en los riffs de “Masquerade Ball” e “Into the dark”, los solos vertiginosos de “River of tears” y ”Queen of the dead”, brutal final y la impactante instrumental “True love through blood”.
El video es más peligroso que el de la peli “The Ring”, ojo.

No me han convencido los duetos con Lena Floitmoen, correcta, ya que nos quita minutos de disfrute de la enorme voz de Jorn. Y con “Under the gun” concluye de forma extraña este curioso disco, un medio tiempo que vuelve a dejar sin sentido que esta es una obra conceptual.

La OMS ha prohibido el video tras ver la actuación de Jorn y el gorro de Trond…
…ahí va, no me he podido resistir. Lo siento.

ALLEN/LANDE: “The Great Divide” (2014)

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La franquicia estaba agotada años atrás.

Magnuss Karlsson había exprimido hasta la saciedad su modelo de metal épico melódico con Allen/Lande, Starbreaker, Bob Catley y The Codex. Él solito consiguió que un disco con dos de las estrellas más fulgurantes del metal, Jorn Lande y Russell Allen fuera tedioso y aburrido, “The Revenge”. Algo que no se debe permitir bajo ningún concepto.

Hay que reconocerle el mérito y la visión al sello Frontiers que a pesar del gran Cd de Karlsson en solitario, “Freefall”, ha apostado por renovar este proyecto y darle las riendas a Timo Tolkki.

Karlsson ha sido siempre un discípulo aventajado del veterano guitarrista finlandés, un músico básico para entender la historia del metal europeo con Stratovarious. Sin embargo, sus últimas composiciones con las metal operas “Avalon” me hicieron recelar de que pudiera superar o igualar una obra maestra como fue “The Battle” y encarar con garantías un reto tan exigente como este.

No solo me he maravillado con el resultado de “The Great Divide”, si no que Tolkki además ha encontrado el equilibrio perfecto entre mantener el espíritu con el que surgió Allen/Lande como concepto de metal melódico épico, fresco, contundente y emotivo y la armonía entre composición y ejecución.

The Great Divide” es tan colosal que te permite oír a Jorn, Russell y Tolkki como no ocurría desde hace años en muchos de sus discos anteriores.

Ese Jorn Lande triste y hundido de rabia contenida en aquella carretera hacia la nada del “Missing you” de Ark vuelve a emocionarnos con la excepcional “The great divide” (menudo solo de Tolkki). También el Lande de Masterplan está presente en “Solid Ground”. Inolvidable se nos antoja “Lady of winter” con ese sorprendente toque Savatage. Los tonos altos retornan al incomparable Russell Allen desde las iniciales “Come dream with me” y “Down from the mountain” ¿Pueden ser más bonitos la voz de Allen y sus giros de calidad insondable en la balada “Bittersweet”?

Allen/Lande se concibió como un dueto metalero de altos vuelos. Escucha la batalla entre ambos en otra magistral composición de Timo Tolkki, “Hymn for the fallen”…me quedo sin adjetivos.

Fabuloso y muy, muy cerca de “The Battle”.