CORPORE: “She Came like a Hurricane” (2015)

corporeCometí un error muy infantil mientras me documentaba y me ponía al día de los anteriores trabajos de los Metalcore zaragozanos Corpore.

Ya tenía varias ideas en la cabeza y antes de ponerme a escribir se me ocurrió echar un vistazo a los nuevos grupos españoles de metal contundente que como ellos tienen un sonido internacional contrastado.
La tremenda presencia e intensidad visual y musical de Noctem, Death Metal técnico hecho en Valencia, deja a cualquier grupo, por muy duros que creamos que sean, a la altura de Melocos.

Una vez recuperadas las ganas de vivir tras los cuatro infernales videos de Noctem y uno de Behemoth (a quien se le ocurre), me volví a concentrar en Corpore y su metal extremo influenciado por Killswitch Engage y Fear Factory, pasado por un filtro de tecno dance (muy breve y no queda mal, lo juro) y atenuado con estribillos más melódicos.
Han suavizado su imagen publicitaria, que aquí, en este país tan especial para algunas cosas, no iban a entender aunque no fuera más que puro marketing. Sus portadas sí que siguen siendo provocativas, pero ellos son ahora mismo una especie de hipsters del metal. Con tal que el metal entre en las casas, bienvenida sea esa idea ya que “She Came like a Hurricane” es su mejor CD hasta la fecha, con una producción impoluta y un sonido durísimo. Teo ha mejorado muchísimo en las voces tanto guturales como limpias y cantar las letras íntegramente en inglés ha sido una gran decisión.

Noctem ha nacido para hacerte sufrir y Corpore para hacerte saltar.

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DEMON HUNTER: “Extremist” (2014)

demon hunter-extremistExiste el Black Metal Cristiano, efectivamente. Una chorrada llamada Unblack Metal.
Estos grupos tienen en general muy poca relevancia ya que el Black Metal es un estilo, no solo musical, si no letrístico, claramente diferenciado. A diferencia del Death, que si bien no suelen dedicarles cánticos a los pajarillos y a las flores del campo, si tienen un abanico más amplio de letras, desde lo gore al épico, pasando por el folk o la temática social.
Lo que parece que no existe es el AOR Satánico. No me imagino a Jimi Jamison cantando:”it´s a burning heart, it´s a bloody nun decapitated…” No, no.

Esta variedad si se encuentra en el Metalcore o Metal Contemporáneo Americano, como a mí me gusta llamarlo (al final me voy a enviciar con esto de los géneros musicales), y contrastada con el descubrimiento de Demon Hunter, un buenísimo grupo con 12 años de carrera y temática cristiana.

Con independencia de estar de acuerdo o no con las creencias que representan y que trataremos, al menos desde The Road to Madness, siempre con máximo respeto, Demon Hunter es una banda de extremos, como bien indica el título de este gran Cd. Voces casi Death y temas más comerciales, para el estilo, con un sobresaliente Ryan Clark de voz profunda y muy emotiva.

Nunca había sido tan brutal luchar contra la oscuridad. “Death”, enfermiza a lo Meshugga, “Artificial Life” con ritmos Thrash puro Trivium, nuestra favorita, “What I´m not”, con un estribillo que no podrás sacarte de la cabeza y donde Clark empieza a demostrar que es un magnífico cantante, “The last one alive”, más mesurada y melódica a lo Five Finger Death Punch, “I will fail you”, la cara introspectiva de Demon Hunter y un himno metálico para las generaciones venideras. 5-0 y aún no te has recuperado. El resto, sin sentido mínimamente peyorativo, “One last song”, “Cross to bear”, “In time” o “The heart of a graveyard” os seguirán dejando huella.

Behemoth o Stryper, Rotting Christ o Petra, King Diamond o John Elefante.
Sustituid la o por una y. Autolimitarse es de necios

KILLSWITCH ENGAGE: “Disarm the Descent” (2013)

desarm the descent

Difícil, muy difícil se mostraba el reto de sustituir a Howard Jones. Un maravilloso cantante provisto de una voz majestuosa capaz de convertir brillantes temas de hardcore en piezas imprescindibles.
La voz de Jones empastó químicamente con los riffs sobrenaturales de Adam Dutkiewicz hasta tal extremo que unos dejaban de tener sentido sin el otro. Y tras 4 años de ausencia, Killswitch Engage vuelven a nosotros con su estilo totalmente intacto y nos ofrecen de nuevo una obra inmaculada, impactante y arrolladora y con su primer cantante, Jesse Leach, que tanto tenía que demostrar y hacerse valer y que sin llegar al nivel de Jones sorprende por su calidad y mucho.

Antes de entronizar a “Disarm the Descent” le daremos cuartelillo a este año 2013 que aún nos está bendiciendo con grandes momentos musicales.
Junto con Trivium (venidos a menos), los amos del hardcore o metalcore, como lo denominan ahora, con influencias clásicas y a los que no les asusta llenar sus discos de solos y arreglos de guitarras.
No encontrarás a ningún grupo capaz de aunar en un solo tema tal cantidad de riffs asesinos, masivos juegos de guitarra y colosales momentos buscando y encontrando resquicios para las melodías. Esto ha sido y sigue siendo Killswitch Engage.

Disfruta, siente y cree en la realidad de la mejor muestra de música extrema y no olvides ponerte “Disarm the Descent” al levantarte y ya no te hará falta café para despertarte por las mañanas.

IN THIS MOMENT: “Blood” (2012)

blood

Sería una pena que alguien dejara de descubrir a In this Moment por la pinta a lo Lady Gaga de María Brink. Los metalcorianos ya tenemos musa y no me importaría llevar su foto en la cartera. La voz femenina más potente del metal extremo. Capaz de llegar a tonos impensables pero con un control y una calidad que causa verdadero asombro. Lo que la sitúa muy por encima de Angela Gossow (Arch Enemy) o Alisa White-Gluzt (The Agonist) y en sana competencia con la otra reina metálica americana, Lzzy Hale de Halestorm.
Con “Blood” han bajado considerablemente los decibelios en las guitarras y la brutalidad del formidable e impactante “A Star-Crossed Wasteland” de 2010, pero no en la voz enfermiza de María ni en la composición. He vuelto a disfrutar mucho de In this Moment aunque con toques más alternativos, “Whore”, “Burn”, “From the ashes”, o a lo Marilyn Manson, “Blood”, “Adrenalize”, pero sin olvidar sus fuertes raíces hardcore.
Por favor, oíd atentamente a María Brink en la brutal “Comanche”, en la épica “The blood legion” (más sangre por favor…) y en la más íntima aunque igual de desasosegante “11:11”.
Sé que sería muy desgraciado y que nunca se la podría presentar a mis padres, pero quiero casarme con María Brink.