DREAM THEATER: “DISTANCE OVER TIME” (2019)

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Nuestras expectativas no eran muy altas, la verdad. No porque fuera a ser un mal disco, faltaría más, sino uno más.
Las tres canciones de adelanto comenzaron a despejar bastantes dudas. “Untethered  Angel”, clásico DT de los últimos años, sin sobresalto alguno. Mismas estructuras, mismas melodías vocales. Buen tema, pero uno más. “Paralyzed”, también típico de los anteriores discos de los neoyorquinos. Heavy y directo. Con un estilo moderno más propio de LaBrie en solitario. Buen tema, pero quedará rápido en el recuerdo. Algo distinto había en “Fall into the Light” a pesar de que James LaBrie, estupendo todo el CD, no consigue llamar nuestra atención. Distorsión thrash en las guitarras de John Pretucci  y una parte instrumental con melodías heavy clásicas que, por fin, nos sorprendieron. Muy buen tema, pero ¿qué más?

The Astonishing” tuvo una acogida desigual aunque se valorara muy positivamente el titánico trabajo de componer una auténtica ópera rock con momentos de máxima brillantez y sobre todo porque nos habían ofrecido lo que todo el mundo ansiaba, algo diferente.
¿Qué hace uno cuando se está bajo vigilancia extrema esperando a que te estrelles? Te vas a una casita rural unos meses con barbacoa y piscina y con un estudio de grabación, claro está, y te pones a disfrutar y a componer. Nada podría salir mal de antemano y no lo ha hecho.

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Muchas cosas positivas se pueden destacar en “Distance Over Time”.
Como que al fin han conseguido que Mike Mangini suene como lo que es, un excepcional batería. Que John Myung aparezca de nuevo destacado en la mezcla. Y por encima de todo, las buenas vibraciones. Un conjunto de canciones muy variadas. De la influencia neo prog de la preciosa “Barstool Warrior” al atrevimiento sonoro a lo Marilyn Manson de la oscura “Room 137”. La vuelta a las sensaciones de “Falling into Infinity” en “S2N”, con dos estratosféricos Petrucci y Rudess, el dramatismo progresivo de “Systematic Chaos” contenido en “At Wit´s End” y “Pale Blue Dot” y el preciosismo de “Scenes from a Memory” de “Out of Reach”.
Como colofón, el primer tema animoso y positivo de DT. Un trallazo para poner en el coche llamado “Viper King” ¡Aleluya!

Distance Over Time” no entrará entre los 5 mejores discos de Dream Theater, algo asaz complicado, pero sí espantará a todos los fantasmas durante una buena temporada.
Esta casa ya está limpia

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DREAM THEATER: “The Astonishing” (2016)

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En lo único en que todos, fans, crítica y no-muertos estamos de acuerdo es en que deseábamos un cambio.
¿Se ha producido? Sin duda ¿Lo suficiente para acallar a los fantasmas? Claramente no.

¿Quiénes son estos fantasmas de los que hablamos?
Dream Theater, uno de los grupos más exitosos e influyentes no solo del llamado Metal Progresivo si no del Heavy Metal en toda su extensión, no ve espectros a su alrededor (aunque la sombra de Mike Portnoy sigue siendo muy alargada) y mucho menos después de entrar en el Nº8 de las listas españolas siendo en nuestra querida península totalmente minoritarios y habiendo creado una imponente obra como “The Astonishing“.
Los fans no percibimos continuamente sombras en las esquinas ni nos interesan las conspiraciones. Queremos escuchar música y disfrutarla hasta el paroxismo (me encanta esta palabra). Desde sus comienzos Dream Theater ha sido adorado y vilipendiado a partes iguales tanto por los progresivos como por los metaleros y que yo sepa no ha pasado nada. Si no nos gusta, no lo compramos. Sencillo.
El auténtico fantasma es la envidia. Natural y descorazonadoramente humana. Queremos lo que no tenemos, y si no lo tenemos, habitualmente por nuestra propia incapacidad, intentaremos destruirlo, ponerlo en duda y desprestigiarlo, aunque sepamos que hace feliz a multitud de personas.
La veda ya estaba abierta desde hacía tiempo pero no la recordaba tan cruenta. Ciertos artículos como el famoso “10 Cds que debes escuchar antes de perder el tiempo con “The book of souls” de Iron Maiden” o “Los 10 peores discos de Dream Theater”, teniendo en cuenta que el grupo lleva 13, te hacen comprender dónde están exactamente los famosos fantasmas.

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Una cosa está clara, hasta la fecha Dream Theater no había grabado algo semejante. Ni ellos, ni prácticamente nadie. Si bien no podemos exagerar y comparar a “The Astonishing” con “The wall”, “Thick as a brick”, “The lamb lies down on Broadway” o “Metropolis pt. 2: Scenes from the memory”, Dios nos libre, a diferencia de estos discos míticos en clave conceptual, John Petrucci y Jordan Rudess han mamado directamente de “JesusChrist Superstar” de Adrew Lloyd Weber y Tim Rice, lo que lo encuadra en el espectro de la ópera rock o incluso el musical. Escuchad atentamente las líneas vocales de “Three days“ y  “A new beginning”, uno de los temas por lo que recordaremos este disco y me contáis (Simón Zelotes cantándole a Jesucristo “Power and Glory”).

dt_greatnorthernLa historia es más ingenua de lo esperado y se nutre tanto de los “Juegos del hambre” como de “Dune”, pasando por el drama Shakesperiano y hay que confesar que engancha, al igual que la sencilla pero bonita melodía central que recorre toda la obra, cuando la vas siguiendo paso a paso, sobre todo porque el equilibrio entre la música, la historia y los personajes está muy logrado en bastantes momentos. Encomiable el trabajo en las letras de John Petrucci. Lo de James Labrie es para darle de comer aparte. Una de las mejores ejecuciones de su carrera. Jordan Rudess y su piano son los pilares desde los que se construye todo este universo musical que Petrucci va llenando con arreglos de guitarra y solos magistrales. No se abusa de los efectos, ni de la orquestación o los coros que por el contrario ayudan a mostrar muchos de los clímax que se alcanzan en este doble Cd y sus 2 horas y pico de música. Se nota la experiencia de Rudess  con la composición sinfónica en las espectaculares Oberturas de cada acto. El crack de John Myung pasa algo desapercibido en una obra eminentemente melódica excepto en los cortes más progresivos y potentes, que los hay y muy impactantes, “Moment of betrayal”, “A new beginning”. El caso de Mike Mangini es ya preocupante. El batería ha aportado muchísimo al grupo desde su llegada, sobre todo en directo, pero su influencia sobre las composiciones es nula. Su ejecución, de técnica depuradísima, se asemeja  a la de un metrónomo humano. Mike Portnoy, y me duele reconocerlo, hubiera hecho virguerías en unos temas con tantísimos matices y elementos.

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Es muy complicado desmontar “The Astonishing” aunque la envidia te corroa. Y también es cierto que no han conseguido redondear un trabajo tan ambicioso. El lujo sonoro y la pasión del Acto Primero se diluyen en el segundo que no consigue mantener el ritmo y el equilibrio requerido provocando que el “Grande Finale” esperado se convierta simplemente en “finale”.

Si eres fan no dudarás en calificarlo como uno de sus mejores trabajos desde “Train of Thoughts”. Y volveremos a hablar dentro de cinco años.

DREAM THEATER: “Images and Words” (1992)

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Recuerdo que compré este Cd sin haber escuchado nada de él ni del grupo en cuestión. Me interesó mucho más esta crítica de Joan Singla en Metal Hammer que la de años atrás de unos nuevos progresivos americanos llamados Dream Theater y su primer disco “When Dream and Day Unite”. Más tarde me encontré con Rush y tuve que darle la razón.
Joan me falló pocas veces. Quizá se pasó con sus apreciaciones en el “One Small Voice” de Heir Apparent, pero aún así es un vinilo al que le tengo especial aprecio.

En el 92´, con 21 añitos, me había acercado muy levemente al progresivo, de manera que seguía siendo un metalero de temas 4×4, 2×4 y 6 minutos de canción ya me parecían excesivos.
Acostumbrado como estaba al tema de inicio directo y explosivo, nunca había oído una apertura semejante con 3 escasas notas lánguidas de guitarra limpia a las que seguidamente acompañaba el teclado y una omnipresente batería y que tras un “sencillo” desarrollo instrumental de 2 minutos daban paso a la voz. James LaBrie.
Si “Pull me Under” me pareció intrincada, imaginaros “Take the time”, “Under a Glass Moon” o “Learning to Live”. Junto a esa avalancha musical que comenzaba a digerir, muy placenteramente por otra parte, “Another Day”, “Surrounded” y “Wait for Sleep”, más asequibles, hasta que ves su ejecución en directo, claro, me mantuvieron paralizado durante sus 57:07 minutos. Si lo pensamos ahora, es hasta escaso.

Pero el verdadero motivo por el que te haces seguidor, forever and ever, de Dream Theater es por “Metropolis Pt. 1 – The Miracle and the Sleeper” y sus 3 partes o movimientos tan claramente reconocibles. Una canción tan importante y sofisticada que su segunda parte no fue otra canción si no un disco completo, “Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory”, probablemente el mejor del grupo.

Y es que desde “Images and Words” ya nada volvió a ser lo mismo.

DREAM THEATER: “Breaking the Fourth Wall” DVD (2014)

DT DVDUn concierto de DT siempre está lleno de sorpresas. Puedes leer los créditos todo lo atentamente que quieras, pero hasta que no te sumerges en las casi 3 horas de música en vivo que son capaces de ofrecerte los maestros americanos del Metal Progresivo no descubres lo que tenían preparado para ti esa noche.

No solo la dirección y post producción del DVD son de una factura intachable, siempre buscando lo último en cámaras subjetivas que muestren otra perspectiva de los músicos, si no, que es siempre único musicalmente.

En “Breaking the Fourth Wall” desgranan una buena parte de su último y homónimo Cd, “DT”, y lo que convierte en especial a este concierto es el homenaje a los 20 años de la publicación de “Awake”, uno de los sumun de su carrera junto a “Images and Words” y “Scenes from the Memory”.

5 temas de tan excelso álbum: “The Mirror”, “Lie”, “Lifting Shadows”, “Scarred” y una inesperada y contenida versión de “Space Dye-Vest”. Es en este momento del concierto en que te das cuenta de cómo ha cambiado el modo de componer de los americanos y como en sus 3 primeros álbumes era la base del rock progresivo la que imperaba y progresivamente(nunca mejor dicho) se incorporaba el Metal y ahora es justamente lo contrario.

Hablar de la supremacía técnica insultante de Petrucci, Rudess y Myung no es una sorpresa, el estado de forma de LaBrie y el hecho que no falle una sola nota, sobre todo en el híper exigente “Awake”, es de matrícula. James no solo mantiene su voz a nivel inigualable, si no que su actitud como frontman ha cambiado (casi con toda probabilidad por la marcha de Portnoy) y ahora es una figura muy participativa que llena el escenario.

Lo mismo ocurre con Mangini, culpable de la juventud renovada de DT y de sus caras de felicidad en el escenario. Otra maravilla de músico que en cuanto te acostumbras a su peculiar forma de tocar y a la disposición de los elementos de su enorme batería, disfrutas enormemente.

La parte instrumental del “Ilumination Theory” interpretada por la orquesta del Berklee College o la suite dedicada a “Metropolis 2” son otros de los momentos más emotivos de este mágico concierto.

Si ellos están felices, nosotros más.

DT LIVE DVD