DEEP PURPLE: “Machine Head” (1972)

Mucho más habitual de lo que se podría pensar.
Hay cientos de ejemplos de canciones que se vieron relegadas a una triste Cara B y que se convirtieron posteriormente en clásicos para los grupos.
Las circunstancias suelen moverse entre los errores de la discográfica, la grabación espontánea de una jam, al mero olvido de un buen tema rodeado por grandes clásicos.
No me cabe duda que somos finalmente los pesaditos de los fans los que formalizamos esa demanda concreta que el grupo necesariamente tiene que respetar.

En el caso de “When a Blind Man cries”, Cara B del single “Never Before” y según se cuenta en las memorias, fue culpa del rarito de Ritchie Blackmore, al que no le gustaba mucho el tema, el que esta excepcional canción no se incorporara definitivamente al repertorio habitual de Deep Purple hasta 20 años después y con Joe Satriani a las guitarras (no me lo puedo ni imaginar).

Siempre habíamos pensado que la mejor versión de este triste y conmovedor tema era la interpretada por Rob Rock y Axel Rudi Pell en “Nasty Reputation”. En segundo lugar se encontraba la versión de Stuart Smith (Heaven and Hearth) con Richie Sambora a las voces. Pero ayer nuestro mundo se tambaleó escuchando y viendo a Jon Lord y Jimmy Barnes en un diminuto pub de Sidney con una versión espeluznante.
¿Opiniones?

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DEEP PURPLE:”Now What?!” (2013)

deep purple

Yo confieso.
He recibido una dura lección de humildad.
Dejó de interesarme escuchar nada nuevo de Deep Purple desde “Purpendicular”, ya que aparte de “Sometimes I feel like screaming” no me ofrecieron nada interesante.
Primer error.
Leve expectación surgió por ”Now What?!” al ver que una web dedicada exclusivamente al rock melódico le concedía una puntuación de 92 sobre 100 posible sin leer siquiera las impresiones.
Segundo.
Tras dos semanas en mi reproductor Mp3, una noche comenzó la lección.
Sería el último.
Cuando acabé de oír el cd solo tenía una idea en mi mente: ¿Kansas?
La solución a tan mágica mixtura, Bob Ezrin.
La única manera de combatir el desagravio, la compra inmediata del genéticamente purpeliano, emocionante y cautivador nuevo trabajo de quien nunca debí dudar.