THE WINERY DOGS: “Hot Streak” (2015)

61lxbi9wpllLos misterios de Laura.
Kotzen, Sheehan y Portnoy, un primer disco magistral, Hard rock, Blues y Funky, un buen primer single “Oblivion”, influencias Mr. Big sin complejos y me aburro.

Le he dado casi medio año de cuartel pensando que en ese momento estaba demasiado progresivo. O quizá meloso (AOR). Puede que haya tenido una etapa muy Power Metal. Lo voy a intentar mientras hago bici. Mejor de fondo con amigos. Nada, el resultado misteriosamente siempre es el mismo. Largo y tedioso.

La inmejorable voz de Richie Kotzen se hace cansina, hasta Mike Portnoy parece que ejecuta los mismos arreglos una y otra vez y Billy Sheehan anda desaparecido. Los temas se suceden uno tras otro sin que recuerdes su título y sobre todo sin ganas de oírlos de nuevo.
Una teoría que me ronda hace unos días nos lleva a los extraños últimos discos de Kotzen en solitario, sobre todo “Cannibal” publicado ese mismo año. Es Hard? Blues? Alternativo?

Sea como fuere no he conseguido descubrir por qué “Hot Streak” es un disco sin alma.

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STEVE LUKATHER: “Transition” (2013)

steve lukather

Quilates y más quilates de rock melódico.
Enorme el nuevo Cd del alma de Toto. Este hombre no sabe hacer otra cosa que regalarnos piezas exquisitas de rock. Nada de lo que he escuchado de Steve Lukather ha sido ni medianamente mediocre o para cubrir expediente.
Si ya fue excelente su anterior álbum de 2008 “All´s well that ends well”, “Transition” se vuelve más accesible y directo y con menos influencias de jazz y fusión que tanto le gusta mezclar.
Como os podéis imaginar no es este un disco de rock melódico facilón al uso. No sólo por Lukather y su increíble gusto al componer y tocar la guitarra, si no por los personajes que le acompañan como es costumbre. Nathan East, Gregg Bissonette, Chad Smith, Richard Page y Lenny Castro entre otros.
Muy “bluesy” en “Creep Motel”, preciosista en la semi balada “Once again”, emotivo en el melódico medio tiempo “Right the wrong”, con un solo final de órdago. Nos encontramos con el Lukather duro y progresivo en otra obra de arte, “Transition”. Y es capaz de finalizar este espléndido disco con una versión de una canción compuesta por Charlie Chaplin (efectivamente, Charlot) para su película “Tiempos modernos” de 1936, “Smile”.
Palabras mayores en todos los sentidos.

JOE BONAMASSA: “Driving towards the daylight” (2012)

El blues es una de las bases fundamentales para todo músico de rojoe-bonamassa-driving-towards-the-daylightck que se precie. Esto es un hecho. Solo debes echarle una rápida escucha a alguna de las grandes bandas clásicas, Zeppelin, Purple o AC/DC (que es “The Jack” si no un blues con vatios de más).
Desde que el gran Gary Moore tocara “Parisienne walkways” y años más tarde se atreviera a pasarse al “lado oscuro” del blues con “Still got the blues”, estábamos huérfanos de lo que podríamos llamar un buen disco de Hard Blues. Este Cd de Moore en 1990 nos abrió las puertas a un sonido que ya triunfaba en los USA y Canadá con los magníficos Jeff Healey (otra lagrimita por él) y Colin James.
En estos casos, al igual que el protagonista de este comentario, Bonamassa, la atracción fue justo la contraria. Guitarristas e intérpretes de blues clásico, influenciados por el hard rock.
De un lado o de otro, el experimento no pudo ser más fascinante.
Y es Joe Bonamassa el heredero ya coronado rey.
Su pasión por el hard rock ya está más que demostrada con Black Country Communion. Si sois fans del MK II de Purple, no lo debéis dejar pasar.
Pero es el blues el que manda en este excitante Cd. Combinando temas clásicos con otros propios, realizaremos un asombroso paseo por el blues más clásico, el hard y el country.
¿Favoritas? El bellísimo medio tiempo “Driving towards the daylight”, el sonido más Moore de “I got all you need” y “New coat of pain”, la purpeliana “Heavenly soul” y el espeluznante blues de siete minutos “Lonely town lonely street”.
El Cd se cierra -esto es maldad pura- con la versión de “Too much ain´t enough love” cantada por el mismísimo Jimmy Barnes. ¿Quién nos gusta más, Schon o Bonamassa?